de un enigma".
Frases, citas, versos, sentencias, pasajes, extractos o anotaciones que no suelen figurar en los monumentales compendios de frases célebres.
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domingo, 17 de marzo de 2013
"No te asomes al fondo de mi vida...
de un enigma".
lunes, 23 de abril de 2012
“Si usted quiere verdaderamente entregarse a alguien más, cállese…
martes, 10 de mayo de 2011
“No es el yo fundamental…
sino el tú esencial”.
domingo, 27 de marzo de 2011
“–¿Qué hace usted –preguntaron un día al señor K.– cuando ama a alguien?…
… –Hago un bosquejo de esa persona –respondió el señor K.– y procuro que se le asemeje lo más posible.
–¿El bosquejo?
–No –contestó el señor K.–. La persona.”
Bertolt Brecht, Historias de Almanaque, Alianza Editorial, Madrid, 1975, p. 125
De verdad que algunas de esas Historias del señor Keuner de Brecht valen la pena. Son una mezcla de ingenio, humor y sorpresa. Inolvidable, por ejemplo, la parábola de los tiburones y los pececillos, con tintes que recuerdan mucho a Animal Farm de Orwell.
Respecto a este pasaje en concreto, uno pensaría que en cierto modo va en contra de esa vieja idea de que es imposible cambiar a alguien, esa idea de que se debe “amar” a alguien tal como es y no como nos gustaría que fuera. Pero, reflexionando un poco junto con Brecht, ¿no es acaso cuando se ama cuando se siente que la mejor parte de uno mismo aflora justo al estar al lado de esa persona? Es decir, pareciera que el mero hecho de estar con alguien es ya transformarlo, pues en el fondo todos somos de cierto modo con alguien y en cierta situación. No existe la “personalidad” en abstracto, siempre somos para alguien. Incluso al estar frente al espejo somos para alguien, nos desdoblamos, como decía Bajtín. Y entonces, ¿por qué condenar la idea de hacer un boceto de alguien más y procurar que ese alguien se acerque a tal ideal? Ese boceto es la construcción, imaginada y proyectada hacia el frente, de alguien que terminamos necesitando, alguien a quien terminamos modelando y creando conjuntamente, alguien que también logra que uno mismo se aproxime a su propio boceto, alguien que asombrosamente ha tomado posesión de los órganos vitales que echan a andar nuestra vida y nuestros pasos… Alejarse de ese alguien es perder el propio boceto.
jueves, 6 de enero de 2011
"A todo hombre le ocurre en la vida cotidiana el tener que resolver por medio de palabras una situación muy grave...
Maurice Maeterlinck, Le Trésor des Humbles, Editiones Labor, Bruselas, Bélgica, 1986, p.108
Es un pasaje particularmente representativo de las ideas de Maeterlinck, revela su lucha por tratar de hablar, por medio de palabras, de algo que está más allá y que en el fondo es incomunicable. Tal vez éste es el único tipo de metafísica que me estimula, una metafísica que colinda siempre con lo inmediato y lo cotidiano, con nuestras experiencias con el mundo, pero que lo hace para intentar una y otra vez despegar por encima de eso mismo y alcanzar ese algo que nos rodea y que nos es completamente extraño, ese misterio que nos envuelve a cada paso que damos. Maeterlinck está seguro de que ese algo se cuela siempre entre nuestras palabras y que particularmente en momentos graves, lo que carga con el verdadero peso de la comunicación y comprensión entre dos personas no es el lenguaje de la verdad estricta y aparente, sino ese lenguaje no articulado que logra hacerse un camino a pesar del otro, a pesar de nuestras mismas costumbres, a pesar de nosotros.